Tiempo Psicoanalisis

Cine y Psicoanálisis

CICLOS ANTERIORES

  • CICLO PSICOANÁLISIS & CINE 2016: PSICOANÁLISIS Y EL MAL 

En Kant con Sade, Lacan plantea que “Si Freud pudo enunciar su principio de placer sin tener siquiera que señalar lo que lo distingue de su función en la ética tradicional (…), no podemos por menos de rendir por ello homenaje a la subida insinuante a través del siglo XIX del tema de la ‘felicidad en el mal”. La felicidad en el mal reconoce un antecedente en los ideales de la Ilustración durante el siglo XVIII. Jean-Jacques Rousseau defiende la concepción de un hombre “natural” bueno al que la civilización corrompe, alentando así una liberación naturalista del deseo. Renace entonces una ética hedonista bajo la figura del libertino: alguien que por ejercicio de la libertad pone a sus inclinaciones placenteras por encima de la moral y el deber de la vida social. Esta lucha por la liberación del deseo en nombre de la naturaleza lleva a una defensa de las perversiones sexuales y la amoralidad social, cuyo paradigma encarna Sade. Éste sostendrá que se está bien en el mal, ya que la práctica del crimen implica actuar conforme a la naturaleza, cuyo principio es la destrucción.

Lacan señala que esta liberación “natural” del deseo termina en fracaso: si se actúa conforme a la ley de la naturaleza ¿dónde estaría la libertad? ¿Y dónde la transgresión que es fuente de goce? Para ello, los libertinos se ven llevados a reintroducir a Dios y a la moral, como condición para poder sostener una acción transgresiva. Durante el siglo XIX, con el Romanticismo, el arte desplegará progresivamente una estética de la maldad, donde el horror es fuente de placer y lo bello queda asociado a lo sublime: lo doloroso, lo tormentoso, lo excesivo, lo mortífero. La figura de Satán, que en Milton era celebrada  como símbolo de una energía original perdida, pasa en el siglo XIX -de la mano de autores como Byron, Baudelaire, Lautreamont, o Dostoievski-  a ser la encarnación de una fuerza vital creadora y maldita que se rebela contra Dios y la sociedad. El mal como movimiento creador y positivo se erige contra la hipocresía moral, la opresión política y los cánones estéticos gastados, a favor de las fuerzas instintivas reprimidas por la sociedad. La “subida insinuante del mal” anticipa el descubrimiento freudiano de un más allá del principio del placer, así como la paradoja de la conciencia moral superyoica, que lejos de poner un límite a la exigencia pulsional, ordena gozar.

Con el siglo XX, la figura del mal ha dejado de tener el sentido religioso del mundo antiguo y medieval, de rebeldía glamorosa que el romanticismo le había otorgado, o de encarnación de algún espíritu fáustico, para devenir horror banal y anónimo. Tema omnipresente en el cine, hemos seleccionado algunos films que nos permitan abordar el problema del mal desde el psicoanálisis, vale decir, la posición ética del sujeto respecto del Otro y de lo real como imposible. 

CALENDARIO ANUAL 2016 DEL CICLO SOBRE EL MAL:

30 se abril  - Experimenter  (Michael Almereyda, 2015) 

Centrada en la vida de Stanley Milgram y su célebre y controvertido experimento de psicología social, Experimenter superpone el debate ético en torno de los límites de la experimentación con el tema de fondo que interesó a Milgram y que, en la misma época, Hannah Arendt desde la filosofía política nombró como “la banalidad del mal”. PELICULA NO ESTRENADA 

28 de mayo - Recuerdos secretos (Remember, Atom Egoyan, 2015) 

El último film del aclamado director Atom Egoyan constituye una aguda reflexión acerca de la memoria y la responsabilidad. A partir de un pacto de venganza entre dos ancianos sobrevivientes de la Shoah que han planeado no dejar impune el crimen cometido sobre sus familias por un oficial nazi que logró fugarse al final de la guerra, Egoyan construye una original y atrapante narración sobre el mal y la posición del sujeto frente al mismo. El periplo de Zev en busca de venganza se torna un viaje al pasado a través de los restos de un presente que conserva aún las marcas del horror: en una clínica de internación, en la casa de un anciano, en el medio de una cabaña, o en los acordes al piano de una pieza de Mendelssohn o de Wagner. 

25 de junio - El lector (The reader, Stephen Daldry, 2008)

Reflexión en torno de la responsabilidad alemana por la Shoah, El lector se inicia con una historia de despertar sexual de un adolescente con una mujer atractiva y enigmática que guarda el secreto vergonzoso de su analfabetismo. Encarnación de dos generaciones de alemanes, la que participó del genocidio y la que nació heredando el peso de ese pasado, el film nos confronta con el problema de la culpa y la responsabilidad a través de ese personaje paradójico que encarna Kate Winslet: una inocente culpable, alguien que es incapaz de leer - también - su posición en relación al Otro y al acto.  

30 de julio - Crimen a las 7 (The couch, Owen Crump, 1962) 

Film injustamente olvidado de Owen Crump, El diván sorprende por ser un atrapante thriller psicológico en el que el psicoanálisis es la excusa para construir una trama de suspense. Con guión de Blake Edwards – el recordado director de Desayuno en Tiffany´s - el film resulta indirectamente una muestra de cierto modo de entender la clínica que Lacan objetaba. Las razones cinematográficas de hacer un film de suspenso terminan llevando la trama a un terreno en que involuntariamente se desarrolla una crítica a esa manera de entender la dirección de la cura que campeaba en el postfreudismo. Aquel en el que las buenas intenciones basadas en los ideales terminan siendo una vía hacia lo peor. 

27 de agosto - Una historia inmortal (Histoire immortelle, Orson Welles, 1968)

Una historia inmortal es uno de los films más bellos y menos vistos de Orson Welles. Basado en un cuento de Isak Dinesen, Welles encarna a Mr. Clay, uno de esos malvados “más grandes que la vida” que tanto le atraían. La trama gira en torno de un rico comerciante de Macao, que para cumplir sus sueños de omnipotencia, decide materializar una leyenda que él había creído verídica. Se trata, para este Amo, de volver real un mito, ser el Demiurgo que realice por su voluntad, el paso de la ficción simbólica a lo real. El resultado es la puesta en escena de la verdad del discurso Amo, y que un no incauto de lo inconsciente siempre yerra. 

24 de septiembre - Juicio a Dios (God on trial, Andy De Emmony, 2008) 

Totalmente ambientada en la barraca de un campo de concentración durante la Segunda Guerra Mundial, los deportados que esperan el amanecer para ser ejecutados por el mero hecho de ser judíos se interrogan, ante la inminencia de la muerte, por la responsabilidad de Dios en el trágico destino que les espera. Un improvisado juicio se desarrolla entonces, con jueces, defensores, fiscales y testigos, para decidir si Dios es culpable o inocente de la Shoah. God on trial se erige así como una formidable reflexión en torno del lugar del Otro y de la posición ética del sujeto ante el horror. 

29 de octubre - Código de honor (The pledge, Sean Penn, 2001) 

Durrenmatt escribe “La promesa” como un ejercicio de deconstrucción irónica de la novela policial, en la que la lógica deductiva del detective, así como los principales tópicos de la novela de investigación, llevan hacia un final doblemente paradójico y desencantado respecto de la razón. La excelente adaptación cinematográfica de Sean Penn hace de la novela el recurso para plantear los impasses entre el deseo y el deber, y para mostrar la paradoja que ya Lacan señalara: de que no hay ética del bien sino en el mal y por el mal. 

26 de noviembre - La mirada del silencio (The look of silence, Joshua Oppenheimer, 2014) 

Si The act of killing dirigía la mirada hacia los perpetradores de un genocidio, The look of silence lo hace hacia las víctimas. Adi es un optometrista cuyo hermano mayor fue asesinado en las masacres de Indonesia de 1965. Él nunca lo llegó a conocer, pero el recuerdo traumático de su muerte sigue afectando a su familia. Habiendo colaborado con Oppenheimer en la realización de The act of killing, le pide que lo acompañe a filmar los encuentros que tiene con todas las personas que participaron en la muerte de su hermano, a la espera de obtener algún tipo de reconocimiento por lo acontecido y, tal vez, alguna forma de reconciliación. Al llevar a cabo esta tarea, Adi no busca retaliación, sino comprender, pero también hacer entender al otro, que lo que hizo constituye un crimen brutal. Oppenheimer propone con este documental una “mirada sobre el silencio” de un genocidio negado hasta hoy por el Estado Indonesio. PELICULA NO ESTRENADA 

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CICLO 2015. La propuesta fue alternar dos perspectivas: 

  1. “El psicoanálisis desde el cine” abordó algunos films emblemáticos en los que el cine ha plasmado al psicoanálisis como tema, para analizar el modo particular en el que el cine ha transmitido –para bien o para mal- una imagen o idea de lo que es el psicoanálisis.
  2. “El cine desde el psicoanálisis” abordó algunos films que han sido de interés para su análisis por parte de Freud o Lacan. 

23/5: El psicoanálisis desde el cine 

  • El psicoanálisis es infilmable
    Secretos de un alma
     (Georg Wilhelm Pabst) (1926)
     

Secretos de un alma es el primer film que trata sobre una terapia psicoanalítica. Realizado en colaboración con Karl Abraham y en contra de los deseos de Freud, constituye un triunfo cinematográfico un poco datado, en el que la ilusión de Abraham acerca de la difusión popular de la teoría freudiana se gana al precio de una inevitable banalización. El célebre director Georg W. Pabst demuestra sin embargo un especial talento para hacer algo más que meramente filmar el caso que proponen Abraham y Sachs. 

27/6: El cine desde el psicoanálisis 

  • El doble y lo ominoso:
    El estudiante de Praga
     (Paul Wegener) (1913)
     

En 1913 se estrenó El estudiante de Praga, el primer film importante de la cinematografía alemana y un antecedente de lo que será el cine expresionista alemán. Interpretada y dirigida por Paul Wegener junto a Stellan Rye, el film plasma el tema del Doppelganger, término alemán que designa al doble fantasmagórico de una persona viva. Estimulado por la visión del film, Otto Rank se interesa por el tema y en 1914 publica El doble en la revista Imago, el mismo año en que Freud escribe Introducción del narcisismo. Si el film puede despertar aún hoy interés entre los psicoanalistas es por ser la única referencia cinematográfica hecha por Freud a lo largo de su obra. En Lo siniestro Freud señala la presencia del doble como una situación capaz de despertar el sentimiento de lo ominoso. Propone la hipótesis de que si el doble es una presencia inquietante es porque encarna las aspiraciones del yo sofocadas y no realizadas. Y toma como ilustración el film de Wegener. A cien años de su realización, El estudiante de Praga resulta una ocasión para volver sobre el doble y su relación con el narcisismo. 

25/7: El psicoanálisis desde el cine 

  • El psicoanálisis como thriller
    Spellbound
     (Alfred Hitchcock) (1945)
     

Yo quería únicamente rodar el primer film de psicoanálisis”, le dirá Alfred Hitchcock a Francois Truffaut en agosto de 1962 a propósito de Spellbound. A pesar de ese deseo, llega segundo –Pabst ya lo había ya hecho en 1926-. Pero Spellbound es más recordado, no sólo por la bien ganada fama del director inglés y la colaboración de Salvador Dalí, sino también por el modo como hace del psicoanálisis un “MacGuffin” en cuyo centro gira el verdadero objeto de obsesión del director inglés: no el psicoanálisis, sino la mujer. Que para esa época tenía por nombre Ingrid Bergman. 

29/8: El cine desde el psicoanálisis 

  • Discurso universitario y perversión:
    El joven Torless
     (Volker Schlondorff) (1966)
     

Basada en la célebre novela de Robert Musil Las tribulaciones del estudiante Torless, el film de Schlondorff nos invita a introducirnos en un internado militar para jóvenes del imperio austro-húngaro de fines del siglo XIX, para seguir el proceso de iniciación de un adolescente en los misterios de la sexualidad, la crueldad y el sometimiento. También –por vía de las matemáticas- en la castración del Otro. El film es una de las pocas referencias cinematográficas de Lacan a lo largo de su obra: “Ustedes se darán cuenta de que cuando el estudiante es un poco fino puede tener las más grandes relaciones entre el día en que su maestro de escuela se enreda lamentablemente para darle cuenta de lo que respecta a los números imaginarios y el hecho de que se precipita como por casualidad en ese momento en una configuración propiamente perversa de sus relaciones con sus compañeros” (clase del 8 de junio de 1966). 

26/9: El psicoanálisis desde el cine 

  • Condescender al amor de transferencia:
    Un método peligroso
     (David Cronenberg) (2011)
     

A pesar de lo que podría sugerir el título del film de David Cronenberg, el tema de Un método peligroso no es la terapia psicoanalítica. Lo “peligroso” en el film es la transferencia, vale decir, ese particular vínculo que se instala en la relación analítica y que constituye el recurso a través del cual la terapia logra alcanzar sus metas. Transferencia tratada en el film no como obstáculo, resistencia, o recurso en la clínica. Tampoco como amor al saber, amor resistencial, o concepto fundamental del psicoanálisis, sino como el peligro de entrar en una relación de imparidad subjetiva y  quedar sometido a la voluntad de otro. El poder de controlar la voluntad y los deseos de otros, el peligro a la pérdida de la libertad y la identidad, el advenimiento de nuevas formas de subjetividad producto de una inmixión mental o física entre sujetos, la sexualidad como desborde de goce que rompe los límites del yo y transforma a los sujetos, son temas recurrentes en la obra cinematográfica del director. El problema del manejo de la transferencia instala centralmente el punto de cruce entre clínica y ética, y abre la pregunta por el deseo del analista y las metas de la cura. En Un método peligroso, la relación de dependencia transferencial y los riesgos que conlleva su mal manejo se vuelven un objeto cronenbergiano. 

24/10: El cine desde el psicoanálisis 

  • Leer psicoanalíticamente el cine: 
    The pervert´s guide to cinema (Sophie Fiennes & Slavoj Zizek) (2006)
     

La abundante obra de Slavoj Zizek es generosa en referencias cinematográficas leídas desde las categorías lacanianas. Desde Todo lo que usted siempre quiso saber sobre Lacan y nunca se atrevió a  preguntarle a Hitchcock, las intervenciones del filósofo esloveno han renovado el interés por el psicoanálisis aplicado al cine y han multiplicado la producción escrita sobre el tema. El film de Sophie Fiennes toma a Zizek como pensador y personaje para pasearnos por su particular manera de interpretar films, en un recorrido tan apasionante como polémico.